Reflexiones Individuales

El individuo es semejante a la conciencia de sí mismo. Un individuo es la relación que tiene una persona a sí mismo, la visión completa de su cuerpo y su mente. El individuo engloba así el absoluto que tenemos en un principio. Sin embargo, el individuo presenta deseos, sentimientos, obsesiones y necesidades que pertenecen a un mundo exterior a él mismo. El mundo, definido brevemente, es la concepción de todos los factores exteriores que un individuo tiene. Así pues, el conflicto se halla en el que el mundo y el individuo son incompatibles, aparentemente. El individuo, situado en y frente al mundo, se halla vacío pues no es capaz de englobar el mundo en su todo, en su conciencia individual. De esa forma, desde un principio, el individuo que logra tener conciencia de sí mismo está incompleto, luego infeliz.
Frente a ese conflicto, los deseos del individuo se revelan a él mismo. Semejante a una fuerza vital, ciertas acciones otorgan al individuo la capacidad de unirse un poco más al mundo. Estas acciones son consideradas únicas y genuinas. En su relación a sí mismo, cumplir estas acciones permite al individuo un bienestar que le aproxima de un estado de felicidad. Desgraciadamente, el individuo encuentra en su camino diversas objeciones para cumplir con sus deseos vitales. Todo eso supone un conflicto que tiene como consecuencia, la desesperación y angustia de la persona. El triunfo de la felicidad individual se basa en superar los deseos vitales, pero no sólo cumplirlos. Evidentemente, no se basa en una sucesión eterna, pues eso encadenaría una dependencia que acabaría reduciendo nuestra fuerza vital e individual, pero en una medida y creación continuada sobre nosotros mismos.